El trap latino es una vertiente de la música urbana surgida y consolidada en América Latina durante la década de 2010, especialmente en Puerto Rico, Argentina y otros países hispanohablantes. Adapta al español la estética del trap estadounidense mediante bajos 808 profundos, baterías programadas, hi-hats veloces, sintetizadores sombríos y un uso expresivo del autotune. Sus letras suelen abordar la vida callejera, el lujo, el deseo, la ambición, la violencia y las relaciones desde una perspectiva directa y confesional. Entre sus figuras más representativas se encuentran Anuel AA, Bad Bunny, Ozuna, Farruko y, desde la producción y la experimentación, Bizarrap.
Aunque puede incorporar sensualidad y elementos bailables, el trap latino se distingue del reguetón por su pulso más lento o entrecortado y por la ausencia de una dependencia constante del patrón dembow. También conserva una actitud más áspera y centrada en el rap que el pop latino, mientras que su adaptación local suele integrar modismos, experiencias y códigos propios de cada escena hispanohablante. Escucharlo permite seguir la transformación de la música urbana en un lenguaje flexible, capaz de pasar de la intimidad oscura a los himnos masivos sin perder su carácter callejero.